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Cumple 200 años la pirámide de Mayo, primer símbolo de libertad

23 May

Es considerado el primer símbolo popular de la libertad. Fue testigo de momentos cruciales de la historia argentina.

La pirámide de Mayo, el primer símbolo de libertad del Río de la Plata, cumple el próximo 25 de mayo 200 años de su creación, cuando se inauguró en medio de un festejo popular y en momentos de una fuerte crisis política en que estaba en juego no sólo la independencia de la región, sino también los intereses de distintos sectores criollos.

En la céntrica Plaza de Mayo, donde se erigió la Pirámide, también llamada en otros tiempos Altar de la Patria y Altar de la Libertad, transitaron momentos nucleares de la historia argentina.

Allí, la Pirámide testimonia aquel festejo de 1811, en que los porteños se aglutinaron a su alrededor para conmemorar el primer aniversario de la Revolución de Mayo, como las masivas concentraciones de trabajadores por sus derechos en distintas épocas, o la presencia popular en defensa de la democracia, o las rondas de las Madres de Plaza de Mayo como expresión más acabada en contra del horror de la última dictadura militar.

Testigo. También fue testigo de momentos como el bombardeo antiperonista del `55, el mayor atentado del país, en el que murieron más de trescientas personas y hubo miles de heridos.

“Esta Pirámide es nuestro primer monumento histórico porque rescata la primera victoria de las fuerzas de Buenos Aires en la victoria de Suipacha”, el 7 de noviembre de 1810 en el Alto Perú, aseguró a Télam Liliana Barela, historiadora y titular de la Dirección de Patrimonio e Instituto Histórico de Buenos Aires.

Asimismo, señaló que “cuando se inauguro la Pirámide se realizó un festejo popular, aunque oficialmente había cierto temor por el momento que se vivía”, dijo la especialista tras relatar que “para el Cabildo, 1811 es un momento crítico en el sentido que el Triunvirato estaba olvidando un poco cuál era la misión de Buenos Aires”.

Precisó que aquel primer festejo fue “claramente popular, lo tenemos muy registrado por los cronistas, fue un festejo con la inclusión de aborígenes, comparsas, conjuntos de los arrabales y con figuras muy importantes”.

Un lugar simbólico. La historiadora destacó que “el tema simbólico es el lugar donde está la pirámide, ubicada en la plaza, esa plaza que está presente en la memoria de todos nosotros desde el momento de la fundación de la ciudad con Garay hasta todas las diferentes Plazas de Mayo que hemos vivido los argentinos, las buenas y las malas”.

En este marco, señaló que “la historia se juega en ese lugar, por eso es muy importante recordar todas las Plazas de Mayo porque de esa manera también ahí hay una pregunta que tiene que hacerse la sociedad ¿dónde estaba yo cuando pasaban estas cosas?”.

Barela se refirió así a momentos como “no sólo la peor dictadura que sufrimos en el `76, sino lo que pasó después, los años de impunidad que vivimos”.

Esa dictadura marcó un antes y un después en la historia reciente del país, y en ese marco, la Plaza de Mayo y su Pirámide se erigieron en símbolos de lucha por la Justicia y contra la represión militar.

Esa lucha que protagonizaron madres y abuelas de jóvenes que desaparecían y no se sabía nada de ellos, “es un hecho tan fuerte que tiene que estar representado en algún lugar de esa misma plaza, en esa plaza donde ellas hacían su ronda y empezaron a reclamar Justicia”, expresó Barela.

Por eso, a pesar de que en general no se permitieron cambios en la Plaza de Mayo por la protección que tiene por su carácter de monumento histórico nacional, “sí se aceptó y se aplaudió la presencia de las baldosas con los pañuelos de las madres”.

Manifestaciones de libertad. Por su parte, Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, aseguró que la Plaza de Mayo es el epicentro de la ciudad, y un símbolo histórico, tras añadir que “es el lugar de la demanda, del festejo, de la protesta, el lugar donde el pueblo decidió juntarse para las manifestaciones de libertad”.

Aseguró que “las abuelas tomamos la plaza como un lugar de presencia frente a los dictadores que se apoderaron del poder, para pedir por nuestros familiares, hijos, nietos”.

En este contexto, reafirmó el sentido de la “ronda” alrededor de la Pirámide, “donde nacimos, donde la gente identifica con el pañuelo blanco, con las madres, con las abuelas, pero yo digo que ahora la ronda es el mundo, no sólo la plaza porque nos expandimos al mundo para contar lo que pasó”.

“Es un lugar de recogimiento para nosotros -enfatizó- que estamos envejeciendo juntas, donde nos encontramos las sobrevivientes, luchando por la memoria, por la Justicia”.

Nota reciclada de La Voz del Interior. Ver noticia.

Recordamos el audio de uno de nuestros corresponsales, sobre la historia de la Plaza de Mayo.

De acá nomás – Parte 1: Las modificaciones que sufrió la Plaza de Mayo.

De acá nomás – Parte 2:  Las ejecuciones en Plaza de Mayo.

Para ver la nota: “Las ejecuciones en Plaza de Mayo” by Florencia Vaudagna. Hacer click aquí.

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Corresponsal desde Buenos Aires: la historia de Plaza de Mayo

23 Abr

Ejecución de los hermanos Reynafé por el asesinato de Facundo Quiroga.

Matías Tulián, corresponsal desde Buenos Aires, participó de la sección “De acá nomás”, comentando la historia de la Plaza de Mayo y las ejecuciones que se realizaron allí.

Escucha los audios a continuación:

De acá nomás – Parte 1: Las modificaciones que sufrió la Plaza de Mayo.

De acá nomás – Parte 2: Las ejecuciones en Plaza de Mayo.

Ahora una nota escrita por Florencia Vaudagna, reciclada de su propio blog: Detrás de nosotros.

LAS EJECUCIONES EN PLAZA DE MAYO

La plaza de Mayo no sólo fue caja de resonancia de manifestaciones sociales, también sirvió como lugar de castigo. Algunas de las ejecuciones más famosas involucraron a rebeldes y contrarios de las políticas oficiales.
El primer acto celebrado en la Plaza de Mayo fue durante la fundación de la ciudad de Buenos Aires en 1580 por Juan de Garay. En esa oportunidad, se estableció el Rollo de la Justicia: elemento de orden penal para aplicación de condenas; y se colocó una horca para el castigo en forma pública. A partir de ese momento, varios rebeldes y criminales murieron en la Plaza.
A las ocho de la mañana del 10 de diciembre de 1811 fueron fusilados y ahorcados diez cabecillas como consecuencia del “motín de las trenzas”. Esta sublevación militar comenzó cuando los soldados y suboficiales del Regimiento de Patricios se negaron a acatar órdenes del Primer Triunvirato. Cuatro sargentos, dos cabos y cuatro soldados fueron degradados delante de las tropas, fusilados y sus cadáveres colgados en la Plaza para la expectación pública.
El 6 de julio de 1812 son ejecutados por confabularse contra el régimen Martín de Álzaga y sus cómplices. El gobierno descubre una conspiración de españoles y durante las investigaciones, el secretario Bernardino Rivadavia basado en pruebas y confesiones sospechosas extiende la acusación a Álzaga y algunos de sus partidarios. Este último huye, hasta que es encontrado y fusilado el 6 de julio. El 11 también fue ejecutado Felipe Sentenach quien fue previamente degradado por ser militar. En homenaje a él, existe debajo del Monumento a Manuel Belgrano un tablado en el lugar donde le arrancaron las insignias del uniforme y partieron su espada.
En 1823 fueron ejecutados los cabecillas del levantamiento producido el 19 de marzo de ese año, contra el Ministro Bernardino Rivadavia. Durante este motín un grupo de manifestantes armados entraron en la Plaza de La Victoria (actual Plaza de Mayo) al grito de ¡Viva la Patria, mueran los herejes! Las tropas rebeldes intentaron apoderarse del Fuerte liberando a varios presos que se sumaron al combate. Sin embargo, las fuerzas gubernamentales lograron dispersar el motín, y entre los meses de marzo y abril fueron fusilados varios de los líderes.
Los casos nombrados anteriormente son sólo algunos ejemplos de las ejecuciones de rebeldes producidas en la actual Plaza de Mayo.

Los asesinos de Facundo Quiroga

El 25 de octubre de 1837 a las once de la mañana, fueron fusilados José Santos Pérez y los hermanos Vicente y Guillermo Reynafé acusados del asesinato de Quiroga. En realidad fueron acusados por el crimen más de sesenta personas, sin embargo fueron sentenciados sólo 15 de ellos
Los cuerpos de los asesinos debían ser expuestos en la horca durante seis horas en la Plaza 25 de Mayo. No obstante, Juan Manuel de Rosas modificó la sentencia y los condenados fueron fusilados en la Plaza Victoria.
Todos los magistrados y defensores participantes del proceso presenciaron el acto, excepto Rosas.