Tag Archives: historia de los objetos

En este mes del niño…recordamos a MAFALDA!

12 Ago

Saquemos a nuestro niño interior y disfrutemos de este programa…para entender, conocer aún más y divertirnos con Mafalda!

Escuchalo acá, cuando vos quieras….disfrutalo!

1º Parte

http://flipzu.com/embed/reciclandohistoria/33295

2º Parte

http://flipzu.com/embed/reciclandohistoria/33300

En nuestra sección “Historia de los objetos”, hablamos del libro impreso más antiguo de la historia.

– ¿La Biblia?

– Nop…error!

Rompemos un mito..enterate de qué libro estamos hablando, escuchando el programa!

Además, en efemérides nos metemos en el mundo del deporte y hablamos de Juan Manuel Fangio…¿y un secuestro?

Finalmente, nuestra materia pendiente estuvo dedicada a una niña muy especial y su papá Quino. ¿Cómo empezó a dibujar Quino? ¿ Quién lo inspiró? ¿Sabías que Mafalda surge como un personaje para una publicidad de electrodomésticos? ¿Cuáles son los personajes?

Y como siempre buena música!

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– ¿El libro más antiguo? – La biblia – Error!

12 Ago

El libro impreso más antiguo del mundo es el Sutra del Diamante es un texto budista impreso en 868 d.C. Fue descubierto a principios de siglo XX por el orientalista Sir Marc Aurel Stein (1862-1943), en una cueva en el noroeste de China, y se considera que formaba parte de una biblioteca escondida allí alrededor del año 1000 d.C.

La autoría de este texto es de Wong Ji, obra que dedicó a sus padres. Consiste en un papel gris impreso con caracteres chinos y enrollado en un cilindro de madera. En el budismo se le llama sutra a los textos escritos en los que se exponen enseñanzas impartidas por Buda para alcanzar la iluminación o realización espiritual del ser humano.

Este libro enseña la “Perfección de la Sabiduría” el cual enseña la práctica de la abstención de permanecer en los extremos del apego mental. El libro se puede leer en tan sólo cuarenta minutos y es memorizado y cantado en los monasterios budistas. 

¿Cómo se descubrió?

La historia comienza en un lugar perdido en medio del desierto del Gobi, al Norte de China donde confluían los caminos norte y sur de la Ruta de la Seda (8000 km de nada para conectar todo el Sur del continente asiático). Ese lugar se ha llamado de varias formas: las Grutas de los Diez Mil Budas, las grutas de Mogao… Es un gran complejo de santuarios excavados en un cortado rocoso, y fue un lugar estratégico donde los viajeros invocaban protección ante el incierto futuro que suponía internarse en el desierto de Taklamakan o, para los que hacían la ruta de Oeste a Este, para agradecer el regalo de haber sobrevivido.

El origen de los santuarios se remonta a mediados del siglo IV, cuando al monje Lo-tsun se le aparecieron mil Budas simultáneamente convenciéndole de la oportunidad de decorar las grutas con imágenes y textos sagrados. Poco a poco las grutas existentes fueron decoradas hasta alcanzar más de mil, de las cuales quedan actualmente algo menos de la mitad.

Este lugar atesoró pinturas y esculturas durante más de un milenio, circunstancia desconocida para los europeos hasta primeros del siglo XX.

El caso es que un 12 de marzo de 1907 apareció en Dunhuang Marc Aurel Stein, explorador sobresaliente que abasteció durante décadas al Museo Británico con tesoros traidos de sus expediciones al Taklamakan, en viajes imposibles donde lo mismo atravesaba el Karakorum que excavaba en invierno con temperaturas glaciales.

Stein quería ver las grutas porque acababa de descubrir en las profundidades del desierto de Lob lo que parecían ser restos del extremo occidental de la Gran Muralla (y que, por cierto, lo eran, con 2000 años de antigüedad y 500 km de longitud). Allá le contaron que había un monje llamado Wang Yuanlu que ejercía de guardián de las grutas y que había encontrado una biblioteca en una cueva antes desconocida.

Stein se ganó la confianza del monje, y éste le permitió examinar los antiguos textos para rescatarlos del olvido. El momento en el que Wang abre la cueva a Stein queda reflejado en su relato: “una apretada masa de manuscritos enrollados y apilados en estratos sin orden surgió bajo la luz de la pequeña lámpara del monje. Alcanzaban los tres metros de altura y llenaban ciento cincuenta metros cúbicos como pude medir posteriormente” (luego se supo que contenía unos 40.000 documentos).

Wang no le dejó sacar los manuscritos aunque sí examinarlos uno a uno en una pequeña cueva vecina. A eso se dedicó Stein durante meses, encontrando que los rollos estaban en un perfecto estado de conservación. Seleccionó cientos de ellos convenciendo a Wang de que los llevarían a un “templo del saber” en Inglaterra a cambio de una donación al santuario. Al cabo de un año y medio, una pequeña caravana con 24 cajas llenas de manuscritos y 5 más con pinturas sobre seda llegaron a la British Museum Library (luego British Library).

Entre estas riquezas estaba el Sutra del Diamante, el libro impreso más antiguo que se conoce. La datación se debe a que la fecha está escrita en el rollo de casi cuatro metros de largo: “décimotercer día del cuarto mes del noveno año de Xiantong” que se corresponde con el 11 de mayo del 868.

En la cueva  aparecieron otros textos impresos, pero éste es el que llevaba una fecha exacta y el que ha pasado a la historia como el primer libro.

¿Y la biblia?

Hasta ahora todos creíamos que esa biblia de Gutenberg era el primer libro impreso con tipos móviles de la historia: Antes de esa fecha, era necesario esculpir, generalmente en madera, las planchas que se usarían para imprimir en serie cada página. Así se hizo con el Sutra de Diamante.

La Biblia de Gutermberg (1450) es el texto impreso más antiguo de occidente.

Los próceres del Inodoro

20 Jul

Habitualmente cuando vamos al baño nunca nos interrogamos sobre quiénes inventaron dichos artefactos. Pero en Reciclando Historia no paramos de preguntarnos.

El hombre desde  su origen siempre fue consciente de la toxicidad de sus desechos. En un principio, las poblaciones se instalaban cerca de algún río o arrollo para que el agua se llevara todo.

Algunos historiadores atribuyen los comienzos de este esencial artefacto a los  hombres primitivos en Escocia. Quienes construyeron una especie de letrinas, que tenían murallas de piedras que conducían los desechos fuera del hogar.

Sin embargo, muchos inventos pasaron por la historia hasta llegar al prócer del inodoro: el inglés John Harington,  un poeta que en 1597 desarrolló el inodoro de válvula, que bautizó Ajax. Consistía en un asiento con cisterna  que se vaciaba con el agua de ésta al accionar un mecanismo.

 Harington, formaba parte de la corte de la Reina Isabel I de Inglaterra,  a quien le ofreció su invento. No podemos dejar de imaginar cómo fue esa conversación ¿se habrá puesto incomoda la Reina? Isabel además, era  la madrina de Harington, por lo que había más confianza para presentarle este especial objeto. El primer inodoro  fue implementado en el Palacio de Richmond, pero la Reyna  no lo usaba demasiado. Al parecer, hacía bastante ruido, y ponía un poco incomoda a la Reina.

Este inodoro tenía un problema, aparte del ruido que hacía; salvo que se utilizase una cantidad enorme de agua o que ésta estuviera corriendo continuamente, el reflujo de agua contaminada era casi inevitable, y el olor insoportable. Para poder disponer de sistemas así en las viviendas, era necesario desarrollar un mecanismo que hiciera imposible que el olor volviese a salir del “trono”.

La solución fue pensada e implementada por nuestro segundo prócer: Alexander Cummings, un relojero de Londres, que en 1775 patenta el sifón. El sistema es simple y eficaz, consiste en una tubería en forma de S. Cuando el agua pasa por el sifón, la parte inferior de la S siempre queda con algo de agua, que actúa de cierre hermético del resto de la tubería (que conecta, tarde o temprano, con la alcantarilla). De este modo, los gases que pueda haber “al otro lado” no pueden salir, y es posible instalarlo en una casa. De dicho sistema deriva el nombre de inodoro a partir de Cummings, ¡el olor dejaría de ser un problema!

Algunas curiosidades

  • Los campesinos ingleses siguieron llamando al inodoro por mucho tiempo “John”, en homenaje al poeta inglés, John Harington.
  • Erasmo de Rotterdam, filosofo humanista del siglo XVI, que escribió uno de los primeros libros de etiqueta de la historia, aportó algunas de las primeras normas de conducta para el “cuarto de baño” y las funciones corporales. Advirtió: “Es descortés saludar a alguien mientras esté orinando o defecando”. También en relación a soltar ventosidades, recomienda que se “disimule con una tos el estruendo explosivo”.
  •  En el Imperio Romano, las casas solían tener su letrina en una caseta cerca del edificio principal, pero en las ciudades solían hacer sus necesidades en recipientes de loza o metálicos y luego echarlos por la ventana a la calle. Por lo tanto el olor era insoportable ya que los desechos quedaban a orillas de las calles, salvo que lloviera de seguido, el olor era nauseabundo y la salubridad  por supuesto inexistente.

Llegamos a la docena: el 12º programa de Reciclando historia

15 Jul

¿Ayer no pudiste? ¿Mañana se te complica? ¿Tu tiempo es hoy?. Listo! El programa Nº 12 de Reciclando historia, a un click de distancia.

1º parte

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2º parte

http://flipzu.com/embed/reciclandohistoria/27596

Autorretrato con Collar de Espinas.

En la sección “Retratos de gente no tan común”…estuvimos descubriendo una artista mexicana y sus autoretratos: Frida Kahlo. El amor en su vida, su salud y su dolor.

Además, nos enteramos junto a vos que le debemos a un poeta y un relojero…uno de los inventos más esenciales para nuestra vida cotidiana: el inodoro.

Finalmente en nuestra materia pendiente, la historia de Camila o`gorman y Ladislao Gutiérrez…para emocionarse hasta las lágrimas. Y la eterna pregunta de “¿Ladislao estas ahí?”

Como siempre muy buena música…

¡Reciclalo y compartilo!

El juego más antiguo

24 Jun

Los sumerios fueron una civilización de excelencia. Ellos crearon dividieron el círculo en 360 grados y fragmentaron el día en 24 horas de sesenta minutos cada una. La civilización sumeria está considerada como la más antigua de todas las civilizaciones. Y también nos dejaron un tablero  de juego.
El juego más antiguo que se conoce se encontró en excavaciones arqueológicas y se dice que data de hace más de 4.500 años. Se trata del llamado Juego Real de Ur. Su nombre se debe a que se jugaba en esa ciudad sumeria, principal de esa civilización. Hace 2500 años el río cambió de curso y Ur desapareció hasta del recuerdo.

El juego consiste en un tablero de veinte casillas distribuidas en una “H” invertida con varios símbolos dibujados, en los que se destacan cinco rosetones, que se suponen deberían haber tenido algún significado especial, aunque ésto se desconoce. Las reglas de juego original se perdieron en las esquinas del tiempo, lo que hizo que se reinventaran las mismas para poder jugar.

Entre los años 1922 y 1938 el arqueólogo británico Sir Leonard Woolley encontró varios de estos tableros en diversas tumbas de la realeza sumeria. Estaban hechos de lazulita, de piedra caliza roja y de otros materiales, finamente decorados para agradar a los reyes y nobles que los utilizaron.

Tal vez a partir de este juego surgieron otros como el backgammon, que también es un juego de mesa con fichas que deben moverse de un lado al otro. Hoy estos tableros del Juego Real de Ur se exponen en el Museo Británico.

Otra versión sobre el origen del backgammon indica que nació en Persia hace más de mil 600 años y que fue introducido en el continente europeo por los árabes. El juego estaba conformado por un tablero con 24 puntas, 30 piezas y dos dados.

Los egipcios lo llamaban Senté; los romanos El juego de las 12 líneas; en Inglaterra era llamado Tablas; en Italia, Tavola Reale; en España, Tablas Reales. En Grecia aún es llamado Tavli; en Francia, Le Trictrac; en China, T’shu-p’u; en Japón, Sugoroko. En estos dos últimos países se juega en tableros circulares.

El nombre de Backgammon tal y como se conoce hoy en día viene del siglo XVII de las palabras en inglés “back” (volver) y “gamen” (juego), que daba alusión a que las fichas podían volver al tablero de juegos.

En algunas sociedades, como la japonesa y la inglesa, el juego era considerado ilegal. Fue prohibido e incluso en algunos casos los tableros fueron quemados.

Las primeras reglas que se conocen fueron escritas en el Libro de Juegos del Rey Alfonso X (siglo XIII), en donde se especificaban 15 variaciones del backgammon.