Tag Archives: Simón Radowitzky

¡Nos rebelamos! El anarquismo del 11º programa…

1 Jul

Reciclando historia a la carta, para que lo escuches cuando quieras. Revolucionate, decile no a las autoridades y sí a Reciclando historia:

http://flipzu.com/embed/reciclandohistoria/24682

¿Quién fue Severino di Giovanni? ¿Qué hizo Simón Radowitzky? Italianos, rusos, ucranianos y argentinos se unen bajo una misma filosofía…Argentina supo ser anarquista.

En efemérides, saludamos a los camarógrafos en su día, recordamos el mundial de Méjico 86 y Maradona, y nos preguntamos ¿dónde está el sillón de Rivadavia?. A continuación el audio de Víctor Hugo Morales, emocionante!!

Nuestras sección Frases que hablan”, trató sobre Lisandro de la Torre y su frase: “Se conoce al nombre del matador, pero hace falta conocer al del asesino”.

También tuvimos  noticias:

  • Machu Picchu se salva del ‘castigo’ de la Unesco.
  • Reclamo judicial por el monumento a Myriam Stefford.
  • Cuatro siglos de historia en un museo surgido bajo la tierra.
  • Bonus Track: Construyen un museo en la casa de Sábato

Como siempre muy buena música!

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Simón Radowitzky: de armas a juguetes….

1 Jul

Simón Radowitzky

¿Qué es el anarquismo?

El anarquismo es la filosofía política que propone una sociedad de libertades individuales, sin autoridad o poder público, basada en la ayuda mutua y la cooperación voluntaria. Tiene antecedentes en la República Argentina desde el siglo XIX, con la influencia del inmigrante italiano Enrico Malatesta. 

Simón Radowitzky (1891 –1956) fue un militante obrero anarquista ucranio-argentino. Fue uno de los más célebres presos del penal de Ushuaia, donde fue condenado a reclusión perpetua por el atentado con bomba que mató al jefe de policía Ramón Lorenzo Falcón, responsable de la brutal represión de la semana roja de 1909 en Buenos Aires. Indultado tras 21 años, abandonó la Argentina y luchó en el bando republicano durante la Guerra Civil Española. Murió en México, donde trabajaba en una fabrica de juguetes, a los 65 años de edad.

Fragmento de “Lo que el tiempo nos dejó“, ciclo de seis unitarios ficcionales de Telefé que retratan distintas historias sobre el Bicentenario de Argentina. En este capítulo, llamado “Un mundo mejor“, Rodrigo de la Serna interpreta a Radowitzky:

La Semana Roja

El 1 de mayo de 1909, Radowitzky participó en una manifestación. Por orden del coronel Ramón Lorenzo Falcón, la policía reprimió; una hora de combates arrojó tres muertos, que pronto serían ocho, entre los anarquistas, y más de cuarenta heridos. Falcón ordenó clausurar todos los locales de esa filiación, y detuvo a 16 líderes durante la semana siguiente, llamada Semana Roja por la dureza de la persecución; las comunicaciones de las fuerzas de seguridad afirmaban la existencia de un complot ruso-judáico, responsable de instigar al conflicto.

Atentado a Falcón

El 14 de noviembre, Radowitzky preparó un artefacto explosivo casero, y lo arrojó dentro del vehículo que conducía a Falcón, unánimemente considerado responsable de las muertes de los obreros. La explosión hirió de muerte al coronel y a su secretario privado, Alberto Lartigau. Perseguido por las fuerzas de seguridad mientras huía, Radowitzky intentó suicidarse a pocas calles del lugar de la explosión, disparándose al pecho con un revólver que portaba. Al acercarse los policías, gritó “¡¡Viva el anarquismo!!”, seguro de que sería ejecutado in situ. Sin embargo, fue transportado al hospital Fernández, donde se le diagnosticaron heridas leves en la zona pectoral derecha, y se lo trasladó inmediatamente a una comisaría.

Detención

Sin dudas de su responsabilidad, pues el mismo Radowitzky había admitido ser autor único del atentado, se solicitó para él la pena de muerte. El aporte de un facsímil de la partida de nacimiento de bautismo por un primo de Radowitzky cambió el curso del proceso. Aunque el documento carecía de las legalizaciones pertinentes para confirmar que éste tenía sólo 18 años, siendo por lo tanto menor de edad y no pasible de ejecución, inclinó a los jueces a conmutar la pena por la de reclusión perpetua en la Penitenciaría Nacional. Se le añadió, como castigo adicional, la reclusión solitaria a pan y agua durante veinte días cada año, en el aniversario del atentado.

Traslado al penal de Ushuaia

El 6 de enero de 1911, dos presos anarquistas que compartían lugar de reclusión con Radowitzky lograron huir de la Penitenciaría Nacional. Atemorizados por la perspectiva de que el joven reo, contara con otra oportunidad semejante, se decretó su traslado al penal de Ushuaia, reservado generalmente para criminales de extrema peligrosidad.

Intento de huida de película

El 7 de noviembre de ese mismo año, una audaz acción conjunta de los grupos anarquistas chilenos y argentinos logró la única evasión jamás lograda del penal de Ushuaia. Los argentinos y chilenos alquilaron una pequeña goleta en la ciudad chilena de Punta Arenas, y coordinaron con Radowitzky el procedimiento. Éste, que trabajaba en el taller de la cárcel, se hizo con un traje de guardiacárcel, y abandonó el penal a primera hora de la mañana aprovechando el relevo y la llegada de un grupo de guardiacárceles nuevos, encontrándose con Barrera en una cala no lejana. El plan original era desembarcar a Radowitzky en algún lugar apartado, con víveres y utensilios para resistir un tiempo hasta que la búsqueda hubiese amainado su intensidad, aprovechando el plazo de unas horas hasta que el personal se percatara de su desaparición. Sin embargo, este pensó que le sería más fácil pasar desapercibido en Punta Arenas, por lo que decidieron seguir viaje hasta ese punto. Tras cuatro días de navegación, y ya en territorio chileno de la península de Brunswick, la goleta fue abordada por un navío de la Armada de Chile, alertado por las autoridades argentinas de la evasión; aunque Radowitzky escapó a nado antes del encuentro, la tripulación de la goleta fue detenida e interrogada en prisión, hasta que uno de los tripulantes confesó donde aquél había tomado tierra. Pocas horas más tarde, el anarquista fue interceptado mientras intentaba llegar a Punta Arenas andando, conducido a una prisión flotante, y luego de dos semanas retornado al presidio.

Indulto

El 14 de abril de 1930, Yrigoyen —que 14 años antes, antes de su primera elección como presidente, había prometido a una delegación anarquista indultar a Radowitzky— cumplió con demora su palabra, y le concedió el indulto.